jueves, 23 de agosto de 2012

Tu rostro



Desde lo oscuro aquí te escribo. Tomo un último respiro para concentrarme en mis pensamientos. No emito el más mínimo sonido. Deslizo suavemente el lápiz por la rugosa hoja y allí se plasma en letras tu cuerpo, tu figura, tu esencia. Quién iba a pensar que cada letra que describe tu desnudo cuerpo, portaría la misma sutileza, trasmitiría exactamente la misma sensación de plenitud y de nerviosismo a la vez.


Con delicadeza y sorprendente agilidad, pululas por las cuatro paredes que te rodean. No sé si estás bailando o desfilando ante los ojos  de un público inexistente, que con el solo hecho de presenciar este acto, ovacionaría exaltado y creo yo, acompañado del mismo nerviosismo que me invade en estos momentos.


El baile continua. Tus brazos envuelven tu cuerpo. Se trenzan con tal armonía que pareciera que esto lo has ensayado de por vida; naciste para esto. Acompañado por tu pelo que forma espirales interminables, tu cuerpo empieza a invocar a las más altas deidades, las cuales son  merecedoras de tan prodigiosa escena.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Bromas Laborales



Ubicada en la periferia de la ciudad, un lugar un tanto desolado y al que solo llegan algunas personas, se hallaba la factoría Prentiss.
Allí, Laurent Matta, uno de sus empleados, terminaba con satisfacción y cansancio el día laboral. Preparando lo necesario para partir, se dispone a dar inicio al tan merecido y anhelado descanso.

Apaga el sistema dispensador y lo desconecta de la toma eléctrica para más seguridad. Cierra válvulas, verifica barómetros y activa el regulador automático que con suerte cumplirá a cabalidad con el cuarenta o cincuenta por ciento de las funciones cotidianas que se le asignan. Apaga las luces, se quita el incómodo overol y el casco y lo pone en una canasta de plástico para dirigirse a la zona de casilleros.